Las máquinas de corte por oxicombustible dirigen un chorro de oxígeno puro sobre el metal calentado al rojo vivo para realizar el corte. Esta tecnología solo puede aplicarse a ciertos tipos de acero, pero su ventaja es la capacidad de cortar chapas de hasta 400 mm de grosor. Es un proceso relativamente lento, pero disponemos de máquinas que combinan varios sopletes de oxígeno que funcionan en paralelo para aumentar la productividad.